Clorito de sodio, El uso

¡Queridos clientes!

Por mera formalidad y cumpliendo con la regulación vigente nos referimos a continuación al uso de Desinfección del agua con (sólo?) animales domésticos. Que cada cual decida para sí usarlo o no personalmente.

Estamos en contacto con muchos de nuestros clientes, entre ellos muchos médicos, naturópatas y otros oficios concernientes a la salud. En lo que a Desinfección del agua se refiere, están todos de acuerdo en que Desinfección del agua actúa de la siguiente forma y que realmente no tiene efectos secundarios.

Vamos a intentar aclararlo con palabras sencillas:

Desinfección del agua debe ser usado siempre según las recomendaciones. Si se añaden demasiadas gotas de Desinfección del agua y no se hace caso a las recomendaciones, esto puede llevar a un malestar, cuya causa radica en los virus, bacterias y hongos que ya habiendo sido destruidos y encontrándose por todo el cuerpo deben ser quitados del medio. Esto se convierte en trabajo duro para el metabolismo cuando son muchos los patógenos destruidos de una sola vez; en estos casos una diarrea fuerte y vómitos suelen ser frecuentes. Justamente por esta razón se comienza con la diminuta dosis de 1 gota y solamente si todo ha marchado bien, se añade otra gota más al cabo de una hora. Al día siguiente otra gota más etc., hasta una dosis final de 15 gotas. Esto se mantiene tres días como mínimo y una semana como máximo; luego el organismo ya está „limpio“.

En el caso de haberse pasado con una gota, se pueden sentir síntomas de náuseas o malestar. En ese caso se reducen dos gotas y se continúa normalmente. Los aumentos se deberían además hacer sólo por las noches, ya que un malestar es p.ej. para el perro mejor llevadero en la cesta que por el día en la escuela canina. La razón de que muchas personas empiecen simplemente con 5 o 6 gotas radica en la desconfianza de que un „par“ de gotas pudieran ser efectivas; las lamentaciones vienen luego con reacciones fuertes. Muchas personas han vivido esta experiencia con sus animales; no hace falta que Vd. lo compruebe, simplemente haga caso a las recomendaciones porque Desinfección del agua siempre actúa, también cuando no se dan síntomas de malestar.

La fuerza de oxidación del dióxido de cloro (aparece después de la activación del Desinfección del agua) es muy inferior a la del oxígeno, unos 0,95 voltios, o sea mucho menor. En el cuerpo el dióxido de cloro no oxida bacterias benignas, ya que éstas quedan destruidas a partir de 1,45 voltios. Esta es la clave, ya que dióxido de cloro no tiene la fuerza oxidante necesaria para dañar al cuerpo. Gérmenes como bacterias dañinas y parásitos, microorganismos anaeróbicos, están formados de manera distinta. Viven sin oxígeno y son por tanto mucho menos resistentes a la oxidación que las bacterias benignas o las células del cuerpo las cuales sí necesitan oxígeno. Éstas no tienen nada que oponer a los 0,95 voltios del dióxido de cloro.

Ya que los virus no usan oxígeno, o sea, son anaeróbicos, los electrones les son arrebatados por el dióxido de cloro y el patógeno queda destruido mecánicamente en poco instantes. Jim Humble lo describe como una explosión y la molécula en sí también queda destruida. Una adaptación o una efectividad reducida como en el caso de los antibióticos quedan descartadas, ya que una sola molécula destruye un germen al 100%. Los virus usan las células del cuerpo para reproducirse, se adueñan de la célula y construyen miles de nuevos virus. Este proceso continúa hasta que la célula muere y se desintegra; nuevos virus entran en el cuerpo y cada uno se busca una célula.

Normalmente nuestros anticuerpos reconocen los virus por su forma exterior. Virus que ya son conocidos por el sistema inmunológico son destruidos a mayor velocidad que con la que se reproducen. En este caso esto se traduce en una enfermedad leve y corta.

Cuando una nueva forma de gripe (p.ej. la gripe porcina) se topa con el sistema inmunológico y éste la desconoce, el cuerpo tarda unos días hasta que desarrolla los nuevos anticuerpos. En este tiempo los virus pueden reproducirse de manera muy rápida y un número incesante de células son destruidas. Dependiendo de la velocidad de la reproducción vírica podemos sobrevivir la enfermedad, o sea dependiendo de la velocidad con la que nuestro sistema inmunológico aprenda a combatir el virus y construya para ello los anticuerpos necesarios. El virus de la Influenza es una enfermedad grave que hace enfermar a los animales por un gran período de tiempo con fiebres muy altas y transcurren por lo general más de tres semanas hasta que sanan por completo.

¡Aquí entra Desinfección del agua en juego! A Desinfección del agua no le importa la forma exterior del virus, sino que destruye igualmente virus viejos y nuevos. De este modo un nuevo tipo de virus ya no tiene la ventaja que necesita para hacernos enfermar. La probabilidad de que el virus no contagie a otros animales o personas es alta, porque MMS destruye al virus rápidamente. ¡Una epidemia de gripe puede ser por tanto evitada y posiblemente ni siquiera nos daríamos cuenta!

Quien ya le haya hecho la primera cura con Desinfección del agua a su animal según describe Jim Humble, puede usar en cualquier momento directamente una dosis alta sin que el animal sienta malestar. De esta forma, una nueva infección ya no tiene posibilidad de extenderse. Cuando el animal ha sido contagiado transcurre algún tiempo hasta que se perciben los síntomas; este tiempo se llama período de incubación. El sistema inmunológico ya ha descubierto el patógeno y ha desarrollado el plan de construcción de los anticuerpos. Con Desinfección del agua se actúa impidiendo la reproducción masiva de virus. Hasta entonces el sistema inmunológico ya habrá terminado de preparar los anticuerpos.

El principio de vacunación funciona de manera parecida. Con MMS siempre estaremos en el lado seguro, sin necesidad de las vacunas que con tanta mala fama cuentan desde algún tiempo.

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